"Escucha! escucha! escucha mi calor! tiene un sonido tan amable como el adiós, sí, el Ah! Dios! que te quiero yo!, escuchas! son notas rimbombantes de tonalidad amorosa y entonación armoniosa que embisten hacia tu gentil cuerpo encrespándolo hasta sacudirlo, haciendo saltar todo el calor transferido, por cada uno de tus poros, formando una película protectora y equilibradora, y así, en color se ve en ti trasformado mi calor escuchado" 8/5/13
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario