domingo, 6 de diciembre de 2009

Hoy he estrenado mi bici nueva y me he dado cuenta que hasta en bici me gusta bailar, un poco raro pero me ha encantado tener esta experiencia. He hecho el recorrido que me gustaría hacer cada vez que vaya al coro, solo fueron unos treinta y cinco minutos de camino. Ahora después de haber pasado unas dos horas del ejercicio me siento las costillas en la zona del pecho dar pequeños estallidos, mi pecho se abre y mi corazón tiene más espacio. Abro mi caja de resonancia, soy un instrumento en evolución.

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